LISTADO DE PICOS

viernes, 18 de agosto de 2017

Grand Gabizos (2.692 m.) y Pic Louesque (2.554 m.) desde Gourette

Por la cresta caliza camino del Grand Gabizos

  
Con José Miguel y Pol,

Sábado, 12 de agosto de 2017,
  El Grand Gabizos o Pic des Taillades (2.692 m.) es una montaña que ofrece grandes vistas de la parte occidental de los Pirineos al encontrarse ligeramente desplazada al norte del eje axial pirenaico. Se alza al sur de la carretera francesa del Col d'Aubisque, en un entorno rodeado de preciosas y esbeltas cumbres calizas, como el Pic de Ger.
  No es una cima difícil pero podría no ser adecuada para gente con mucho vértigo pues se recorre un largo tramo de arista (sin ninguna dificultad técnica aunque con sensación aérea), donde apenas apoyaremos las manos en un par de ocasiones.
  Dejamos el coche en la parte alta de Gourette (1.350 m.), en un parking de la Estación Invernal. Junto al río tomamos un senderillo que asciende por los prados en dirección sureste paralelo al cauce y confluye enseguida con el sendero GR10.
  Al momento cruzamos un puentecillo de madera y enlazamos con el sendero que proviene de otro aparcamiento que hay un poco más alto.
  Un poco más arriba  una pasarela metálica nos cambia a la vertiente izquierda del río "Le Valentin" y ascendemos por la refrescante umbría de un pequeño hayedo.
  Tras dejar el bosque atrás entramos en un vallecito orientado al sur que remontamos con el rio siempre a nuestra izquierda. Por la derecha reclama nuestra atención la afilada y calcárea cresta del Pène Sarrière.
  Sobre la cota 1.670 m. vemos a la izquierda la "Cabaña Coste de Goua". Allí abandonamos el GR10, giramos a la izquierda y cruzamos el río. En dirección Este buscamos una senda que gana desnivel rápidamente por las herbosas laderas.
  Tras cruzar el Barranco de Louesque seguimos ganando metros hasta alcanzar un rellano donde se emplaza el Lac de Louesque (2.275 m.) Seguimos paralelos al cauce durante 100 metros más y por la izquierda divisamos dos brechas por donde se puede ganar la rocosa cresta que nos cierra el paso por el Este.
  Subimos por la brecha situada a la derecha (sur) pero al regresar bajaremos por la de la izquierda. Tras probar ambas canales nos pareció un poco más sencilla la utilizada durante la subida.
  Alcanzada la cresta giramos a la izquierda y perdemos algo de desnivel para sortear unos resaltes rocosos (veremos hitos y trazas de senda). A la vuelta  elegimos la opción de regresar por la parte alta de la cresta, por encima de los resaltes, pero la conclusión es que para bajar a la brecha hay que perder altura por terreno empinado algo escabroso que, aunque no tiene mucha complicación, no permitiría un traspiés o tropezón tonto.
  Tras faldear un rato y cuando ya hemos sobrepasado los resaltes comenzamos a ganar altura por la empinada ladera directos hasta la cima del Pic Louesque (2.554 m.) Desde allí, mirando al Este, observamos la larga cresta caliza con afloramientos de esquistos que conduce hasta el Grand Gabizos.
  Bajamos primero al "Collado de Pène Blanque" (allí se une con la senda que viene desde el Circo de Litor) y comenzamos a caminar por la cresta ganando altura suavemente.
  En general se progresa por el filo aunque en alguna ocasión se evita algún pequeño algún escalón por los laterales. A media cresta nos encontramos con un nutrido grupo de jóvenes franceses que se han dado la vuelta por padecer de vértigo. No obstante la cresta es bastante amplia y apenas se apoyan las manos en un par de ocasiones puntuales.
  Nos acercamos a nuestro objetivo mientras disfrutamos del panorama por ambos lados del filo. Tras pasar por una cota intermedia descendemos unos metros antes de acometer la subida final al Grand Gabizos, por su vertiente sur, que resulta ser una corta y elemental trepada.
  Tras permanecer un rato deleitándonos con las extensas vistas descenderemos sobre nuestros pasos, con alguna mínima variación del recorrido como ya he comentado durante la reseña.

Los blanquecinos cordales de Pène Méda y Pic de Ger asoman por el Oeste


Y más a la derecha la afilada cresta de Pène Sarrière


Pène Méda da un tardío beso de buenas noches a la luna


En el cordal herboso asoma uno de los remontes de la Estación de Esquí de Gourette


Gourette y la carretera que sube al Col d'Aubisque van quedando abajo


Lac de Louesque, tiene pintas de que terminará colmatado


Giramos a la izquierda para ganar la cresta. La Brecha de la derecha es un poco más sencilla, aunque ninguna de las dos es realmente complicada


Ganada la cresta perdemos un poco de desnivel por la otra vertiente


Por detrás ya asoma el Midi d'Ossau


Lac de Louesque visto desde el Pic de Louesque


Y hacia el Este la cresta que recorreremos hasta el Grand Gabizos. Hasta allí la cresta ofrece pocas dificultades (la continuación hacia el Petit Gabizos si que es más compleja. Nosotros no la hicimos)

 
Vistazo atrás desde el Pic Louesque. Se intuye la brecha por donde hemos subido


Camino del Grand Gabizos


Se transita bien, hay suficiente anchura


Tramos calizos se alternan con esquistos

 
Observamos el último repecho para la cumbre al Grand Gabizos


Los tres en la cima 


De regreso


A la vuelta volvemos a la Brecha por el filo desde la cima del Louesque


No es difícil, se apoyan puntualmente las manos, pero hay que tener cuidado, una caída por la empinada ladera sería grave


De vuelta a Gourette


Llegando a Gourette por el GR10


Mapa con el recorrido

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miércoles, 16 de agosto de 2017

ALPES Arolette (2.330 m.), Tête de Balme (2.321 m.) y Aiguillette des Possettes (2.201 m.) desde Le Tour


Excursión sencilla por prados bucólicos. Disfrutando como cabras

  
Domingo, 9 de julio de 2017,
  Excursión muy similar a la que ya realicé en el año 2014. En aquella ocasión la ruta fue un poco más larga porque ascendí también a la Croix de Fer, pero hoy descartamos esta cima porque llovía.
  Cogemos el bus hasta el pueblecito de Le Tour, donde tiene el final de trayecto, muy cerca de la frontera suiza.
  Aprovechamos la tarjeta Mont Blanc Multipass par subir en el telecabina de "Charamillon" y luego enlazamos con el telesilla "Autannes" que nos dejará a una cota de 2.190 m.
  Caminamos por una pista hacia el norte y en pocos minutos llegamos al Col de Balme (2.200 m.), puerto fronterizo donde encontraremos un refugio con bar y donde nos tomamos un café mientras comienza a llover.
  Cuando deja de llover seguimos por el marcado sendero que remonta hacia el Pico de La Croix de Fer hasta alcanzar el collado y allí giramos a la izquierda para ascender a la sencilla cima de Arolette (2.330 m.), presidida por una rústica cruz de madera.
  Proseguimos el sendero en dirección suroeste, descendemos ligeramente y enseguida remontamos nuevamente para alcanzar la herbosa cima de Tête de Balme (2.321 m.), que se eleva justo al norte del Refugio del Col de Balme.
  Continuamos por el camino que baja por extensas laderas herbosas que forman parte de la Estación de Esquí y llegamos al Col de Possettes (1.997 m.)
  De nuevo llueve así que sacamos los paraguas y subimos por la senda que remonta hacia el cordal y nos llevará hasta la Aiguillette des Possettes (2.201 m.) Las vistas desde allí son fabulosas, aunque hoy poco las vamos a poder disfrutar. El Glaciar du Tour frente a nosotros. Hacia el suroeste se extiende el largo Valle de Chamonix en toda su amplitud, flanqueado por el Macizo del Mont Blanc y las Aiguilles Rouges.
  Para descender bajamos por la otra vertiente, siguiendo en dirección al Col des Montets durante unos minutos. Pero pronto nos  desviamos por otra senda señalizada a la izquierda (Sur). El sendero hace un ligero rodeo para evitar el barranco por donde discurre el incipiente río Arve, que nace en estos parajes.

  Pasamos más tarde junto al Restaurante de la "Alpage de Balme" (2.000 m.), muy cerca del Col de Possettes por donde antes hemos pasado, y allí enlazamos con una pista que nos conduce al telecabina de Charamillon, el cual utilizaremos para descender de regreso a Le Tour.

Desde el Refugio Col de Balme subimos hacia el Collado de la Croix de Fer


Cima del Arolette


Dejamos atrás el Arolette y seguimos hacia la segunda cumbre


Cima del Tête de Balme


Terreno herboso y sencillo


Disfrutamos haciendo el cabra un rato


Brico va y brinco viene


Cabeza abajo algunas veces


Y sin parar de correr


Seguimos hacia el Col de Possettes


Aiguillette des Possettes. La lluvia nos ha pillado, pero no nos importa


Mapa con el recorrido

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jueves, 10 de agosto de 2017

ALPES Mont Blanc (4.810 m.) y Dôme du Goûter (4.306 m.) por Goûter

Por la arista de Les Bosses, cerca de la cima

Día 1 - Subida al Refugio de Goûter


Día 2 - Ascensión Mont Blanc y Dôme du Gôuter y regreso

¿Fácil o difícil? , algunas consideraciones personales,
  Definir la ascensión al Mont Blanc como fácil o difícil es muy relativo. Afirmar categóricamente que es fácil puede ser una frivolidad, pero tampoco se podría catalogar de difícil, aunque hay que matizar bien algunos puntos.
  En primer lugar aclaro que estamos hablando de la "Vía de Goûter" en verano, técnicamente la más "fácil", pero también la más masificada. Es esencial haber reservado plaza con mucha antelación para pasar la noche en el Refugio de Goûter y luego esperar que ese día la meteorología acompañe (también se podría dormir en el Refugio Tète Rousse, pero el desnivel el día de la ascensión aumentará significativamente).
  La vía está catalogada como PD inf., así que desde un punto de vista técnico no es difícil, pero esto no significa que no exista riesgo, y de eso se trata, de valorar bien los riesgos y actuar con sentido común.
  La larga trepada por la arista de Goûter en la aproximación al Refugio no es complicada, pero no tengamos un resbalón tonto o nos caiga una piedra. Lo mismo ocurre con el tristemente famoso paso de "La Bolera", donde cada año se producen víctimas. Son apenas un par de minutos lo que nos costará cruzar el "Gran Coluoir", pero las piedras caen, y a gran velocidad, y lo cruzaremos dos veces (al subir y al bajar). La dificultad en esta arista dependerá también si la roca está limpia y seca o si por contra ha caído una nevada o se ha formado hielo.
  Y las condiciones climatológicas también hay que tenerlas muy en cuenta, y saber renunciar si se da el caso. En caso de ventisca, sin visibilidad o con fuertes nevadas intentar la ascensión es jugarse la vida. Y nada tiene que ver progresar por las Bosses con una buena huella que subir teniendo que abrirla a lo largo de esta larga y afilada arista.
  Y además de todos estos factores subjetivos tendremos que tener una buena forma física, haber aclimatado previamente en altura y atesorar experiencia en montaña invernal y técnicas de encordamiento. Y esto no solo nos atañe a nosotros, sino a todos nuestros compañeros de cordada. Si las dudas nos asaltan o no tenemos la suficiente experiencia lo más recomendable será contratar un guía titulado. De hecho una gran mayoría de personas así lo hacen.
  Con estas premisas, teniendo las cosas bien claras, sabiendo donde nos metemos y si tenemos la suerte de que la climatología nos acompaña, la experiencia de coronar la cumbre más alta de los Alpes con un limpio amanecer será algo difícil de olvidar.

Viernes, 7 de julio de 2017,

Día 1 - Subida al Refugio de Goûter
  Y por fin llegó el día. Con unas predicciones meteorológicas nada claras que nos han tenido en vilo toda la semana afrontamos la subida a Goûter con ciertas dudas.
  Con las pesadas mochilas nos subimos al Teleférico Bellevue, en la localidad de Les Houches, que nos elevará hasta el turístico Plateau de Bellevue (1.800 m.). Como en los días anteriores presentaremos la tarjeta “Mont Blanc Multipass” para utilizar los remontes.
  A cinco minutos del Teleférico hay una parada del Tren de Mont Blanc (Tramway du Mont Blanc), pero como vamos bien de tiempo y para evitar sorpresas por si fuese lleno de gente decidimos bajar hasta la parada anterior, en el Col de Voza (1.650 m.), donde llegamos caminando en quince minutos. Así nos aseguramos plaza.
  Tras un corto viaje el tren se detiene en la última parada, el Nid d'Aigle (2.372 m.) y allí comenzamos a caminar.
  El sendero está marcado y bien pisado ya que se trata de la ruta más transitada al Mont-Blanc. Ascendemos por laderas pedregosas durante un buen rato y cuando el terreno comienza a tornarse más escarpado desembocamos en la planicie de Tête Rousse donde se emplaza el refugio del mismo nombre (cota 3.167 m.). En el rellano hay algunas tiendas de campaña (la acampada está regulada y debe solicitarse permiso previamente).
  Atravesamos en dirección Este la planicie, nevada y encharcada, y enlazamos nuevamente con un sendero de piedra menuda que se dirige hacia el Espolón de Gôuter o Arista Payot. Se trata de una subida de más de 500 metros equipada en algunos puntos con sirgas que no es difícil pero si PELIGROSA, sobre todo por la posible caída de piedras o por un despiste. Es una ruta con mucho trasiego de gente y ello aumenta el riesgo de las piedras. La presencia de nieve o hielo también puede hacer más compleja o arriesgada esta subida.
  Nos colocamos los cascos y nos dirigimos al comienzo de la arista, pero antes de comenzar la trepada habrá que atravesar la llamada Bolera (cota 3.320 m.), un sendero horizontal de escasos 100 metros que cruza el "Grand Couloir", donde son frecuentes los desprendimientos de piedras (no subestimar este paso pues todos los años hay víctimas en este punto).
  Cruzamos la bolera de uno en uno, en silencio y muy atentos a la posible caída de rocas. Mientras esperábamos vimos caer algunas piedras de mediano tamaño, veloces como proyectiles.
  Tras cruzar con la sensación de estar jugando a la ruleta rusa comenzamos la ascensión por la arista, que está equipada en muchos puntos con sirgas (cuidado con los cables deshilachados porque podemos hacernos cortes en las manos). Nos lo tomaremos con calma, atentos a la gente que baja y también con cuidado de no tirar piedras a los de abajo.
  Tras la larga trepada llegaremos finalmente a la parte superior, donde se emplaza el Viejo Refugio (cota 3.800 m.) A la derecha y a corta distancia se ubica el nuevo Refugio du Goûter (3.817 m.), asomado sobre el abismo de l'Aiguille du Goûter. Tiene forma redondeada y un diseño futurista.
  Nos calzamos los crampones y subimos un pequeño tramo de arista para luego hacer un flanqueo por el camino balizado que lleva hasta el Refugio, donde cenaremos y pasaremos la noche.

Sábado, 8 de julio de 2017,
Día 2 - Ascensión Mont Blanc y Dôme du Gôuter y descenso al coche
  Nos despertamos a las 2 de la mañana (es la hora obligada si quieres desayunar pues el comedor cierra a las 3). Nos hacemos el remolón un rato y bajamos los últimos para evitar las aglomeraciones (todo el mundo parece tener mucha prisa). De hecho antes de las 2 ya veíamos por la ventana cordadas camino de la cumbre.
  Comemos todo lo que "podemos" hasta que retiran el "buffet libre". Bajamos a las taquillas y con tranquilidad nos abrigamos bien, nos calzamos los crampones y nos encordamos. Prácticamente somos los últimos en salir.
  Miro el reloj, son las 3:45 cuando comenzamos a caminar. Hay luna llena, buena visibilidad y hace menos frío del que me esperaba. Por delante se ve una larga hilera de frontales que balizan el camino que vamos a seguir.
  Caminamos a buen ritmo, notamos la buena aclimatación y la actividad de los días previos. Vamos adelantando a cordadas, limitándonos a subir por la huella que asciende por amplias rampas. Llegamos a un rellano llamado Col du Dôme y luego superamos otra rampa que nos deja junto al Refugio Vallot (4.362 m.)
  Los cuatro tenemos buenas sensaciones, quizás un poco de frío en los pies, y decidimos continuar sin parar. Seguimos adelantando cordadas mientras el terreno se va empinando y el viento aumenta en intensidad.
  Ya está amaneciendo y el sol colorea la arista con tintes rosados. Las luces de Chamonix brillan en la profundidad del Valle y una amalgama de montañas y agujas de granito se recortan por el Este. Es todo un espectáculo, son momentos difíciles de describir.
  Las rachas de viento zarandean la cuerda y las cintas de la mochila. En ocasiones tenemos que parar y agacharnos un poco esperando que amaine. Caminamos por la arista aunque a veces la huella flanquea por un lado evitando cornisas.
  Pasamos un sencillo escalón donde se ha abierto una grieta. Han colocado una cuerda fija que facilita la subida.
  Ya estamos muy altos, recorriendo la Arista de Les Bosses, el "camino de las jorobas". Realizamos un par de sube-bajas mientras nos metemos en la nube, la dichosa nube lenticular que tantas veces cubre la cima.
  Con poca visibilidad llegamos a la última rampa, la arista se va ensanchando y casi sin darnos cuenta ya estamos en la cima del Mont Blanc (4.810 m.) Miró el reloj, son las 6:42, nos ha costado tres horas y se me ha hecho incluso corto.
  Alegría, fotos, Yaiza muy emocionada. Estaremos 20 minutos, en algunos momentos solos. Pero la nube está bien amarrada en la cima, y el viento tampoco cesa, así que emprendemos el descenso que será un constante cruzarse con otras cordadas.
  Llegamos de nuevo al Refugio Vallot y esta vez paramos allí casi media hora y aprovechamos para sacar los termos y beber un poco de té. Lo curioso es que no estamos cansados, debe ser la euforia de la cima.
  Desde el Refugio Vallot bajamos hacia el Col du Dôme y nos desviamos brevemente hacia la izquierda (Oeste) para ascender a la aplanada cima de la Dôme du Goûter (4.306 m.), un cuatromil con una cima tan amplia que parece una meseta.
  Desde la Dôme descendemos por la vertiente norte para enlazar con la huella de subida que nos lleva de regreso al Refugio de Goûter. Allí recogemos algunas cosas, descansamos un rato y después reanudamos la marcha para desandar el camino de ayer: destrepar la arista de Goûter, cruzar La Bolera, atravesar la explanada de Tête Rousse y bajar por el sendero pedregoso que nos llevará de vuelta a Nid d'Aigle, donde nos espera el tren de vuelta.


Nid d'Aigle, última parada del Tren de Mont Blanc


Un rebeco (chamois, como dicen en los Alpes franceses)


El rebeco les marca el camino a Daniel y Yaiza


Ya hemos ganado bastante altura.  l'Aiguille du Midi asoma por el Este


Se ve claramente la senda por donde estamos subiendo proveniente de la pedrera a la izquierda de la foto. En segundo plano se ve la franja herbosa donde se ubica el Col de Voza, donde hemos cogido el tren del Mont Blanc hace un par de horas


Llegamos a la planicie de Tète Rousse


Refugio de Tète Rousse


Tras cruzar el rellano nevado subimos hacia la temible "Bolera". Justo encima de Yaiza se llega a ver un montañero cruzando la Bolera y arriba del todo asoma el Refugio de Goûter


Daniel cruzando la Bolera


En la "sala de espera", caras de inquietud


Rafa en medio de la Bolera, y detrás ya está preparado otro grupo para cruzar


Ahora nos esperan más de 500 metros de ascenso por la arista de Goûter


Se combinan tramos equipados con sirgas con algunos rellanitos. Se trata de ascender sin prisas y con mucho cuidado de no tirar piedras (y vigilar las que nos puedan tirar)


Rafa en la parte final. El rellano nevado de Tête Rousse ya queda muy abajo


Por fin hemos llegado al Refugio Viejo de Goûter, que está muy cerca del Refugio nuevo


Rafa y Yaiza terminan de ponerse los crampones


Un corto tramo de arista nos lleva al nuevo Refugio de Goûter, que se ve a la derecha


Bonito caos de seracs por la vertiente de Taconnaz


Llegando al Refugio de Goûter


Últimos metros


El moderno Refugio de Goûter


Por la ventana vemos el Refugio Viejo y como siguen llegando montañeros hasta bien entrada la tarde


A dormir!, que a las dos tocan diana


Desayunando a las tres de la mañana. Terminaremos los últimos. Mientras haya comida seguiremos comiendo como "boas"


Y salimos del Refugio para seguir la larga fila de frontales en la madrugada


El Refugio Vallot. Nos encontramos bien y ni siquiera paramos a descansar


Hemos adelantado a varias cordadas y seguimos con buen ritmo


Comienza a amanecer 


Primeras luces en la arista. El viento arrecia


Rafa, mi compañero de cordada


En la arista hay alguna pequeña grieta


Daniel y Yaiza contemplan el amanecer por el Este


La arista de Les Bosses tiene algunos sube-bajas


Llegando a cima la visibilidad es mala, estamos metidos en la típica nube lenticular


Cima del Mont Blanc!!




Aquí con la intrépida Yaiza, que se emocionó mucho


Volvemos, metidos en la nube


De bajada nos desviamos ligeramente para tachar otro cuatromil, la Dôme de Goûter 4.306 m.


La alegría de Yaiza


La bajada nos la tomamos con calma, disfrutando del entorno


Llegando de nuevo al Refugio


En el Refugio recogemos algunas cosas, descansamos un poco y seguimos, nos queda la larga bajada por la arista y cruzar de regreso la Bolera.


El trasiego de helicópteros en los Alpes es constante


Mapa con el recorrido en color naranja



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